Las compañías de cruceros que salen desde el Puerto de Marsella en Francia son Costa Cruceros, MSC Cruceros.
El Vieux Port es el punto lógico para empezar cualquier excursión en Marsella. Desde allí salen las embarcaciones que llevan hasta las Calanques, un parque nacional de acantilados escarpados y calas escondidas que se disfruta tanto desde el agua como caminando por sus senderos. En el propio puerto, el mercado de pescado y los restaurantes cercanos son una buena excusa para probar el bullabesa, la sopa de pescado que da fama gastronómica a la ciudad. La Basílica de Notre-Dame de la Garde, en lo alto de una colina, ofrece vistas de la ciudad y del puerto que compensan la subida, ya sea a pie o en el pequeño tren turístico que llega hasta ella. El barrio del Panier, el más antiguo de Marsella, completa la visita con calles estrechas, arte urbano y un ambiente que se aleja del circuito más previsible del puerto.
La majestuosa Basílica de Notre Dame de la Garde se erige con esplendor en la cima de una colina, dominando la ciudad de Marsella con su imponente presencia. Este magnífico templo, un verdadero símbolo de la ciudad, es un testimonio del arte y la devoción que han perdurado a lo largo de los siglos. Su arquitectura, una fusión sublime de estilos románico-bizantino, deslumbra con sus intrincados mosaicos y dorados que capturan la luz del sol, creando un espectáculo visual que hipnotiza a los visitantes. La cúpula, adornada con una espléndida estatua de la Virgen María, brilla como un faro de esperanza y protección para los marineros y habitantes de la región. Al cruzar sus puertas, uno se sumerge en un ambiente de paz y reverencia, donde cada rincón está impregnado de historia y espiritualidad. Los frescos y las obras de arte que adornan sus paredes son un deleite para los sentidos, invitando a la contemplación y al asombro. Desde su privilegiada ubicación, la Basílica ofrece vistas panorámicas que quitan el aliento, permitiendo a los visitantes contemplar la belleza del Mediterráneo y la vibrante ciudad que se extiende a sus pies. Es un lugar donde la historia, la fe y la belleza se entrelazan, creando una experiencia verdaderamente lujosa y memorable.
Descubra el esplendor del Palacio Longchamp, un verdadero emblema de la elegancia y la sofisticación. Este majestuoso edificio, con su arquitectura exquisita y sus jardines exuberantes, se erige como un símbolo de la grandeza de la cultura y el arte. Al cruzar sus puertas, se siente la historia vibrante que emana de cada rincón, donde el lujo se entrelaza con la belleza natural. Los detalles meticulosamente elaborados, desde las esculturas que adornan sus fachadas hasta los frescos que embellecen sus interiores, invitan a los visitantes a sumergirse en un mundo de refinamiento y distinción. El Palacio Longchamp no solo es un lugar de admiración estética, sino también un refugio para los amantes del arte, albergando en su seno museos que exhiben colecciones de inestimable valor. Cada visita es una experiencia sensorial que deleita los sentidos y eleva el espíritu. Permítase ser cautivado por la majestuosidad del Palacio Longchamp, donde cada paso resuena con la historia y cada vista es un festín para los ojos. Un destino que redefine el concepto de lujo y cultura.
La majestuosa Catedral de Marsella, conocida como la Catedral de Santa María la Mayor, se erige con esplendor en el corazón de esta vibrante ciudad portuaria. Su imponente arquitectura, que combina elementos románicos y bizantinos, es un testimonio del arte y la devoción que han perdurado a lo largo de los siglos. Con su fachada adornada con mármoles de exquisita calidad y sus torres que se elevan hacia el cielo, la catedral no solo es un lugar de culto, sino también un símbolo de la riqueza cultural y espiritual de Marsella. Al cruzar sus puertas, los visitantes son recibidos por un interior deslumbrante, donde la luz se filtra a través de los vitrales, creando un ambiente de serenidad y asombro. Cada rincón de la Catedral de Marsella cuenta una historia, desde sus elaborados mosaicos hasta sus impresionantes frescos, que reflejan la devoción de generaciones pasadas. Este monumento no solo es un hito arquitectónico, sino un verdadero tesoro que invita a los viajeros a sumergirse en la historia y la grandeza de la ciudad. Visitar la Catedral de Marsella es una experiencia que trasciende lo ordinario, un viaje a través del tiempo que revela la magnificencia de la fe y el arte en un entorno de inigualable belleza.
Descubre la exquisita belleza de Puerto Viejo, un destino donde la naturaleza se entrelaza con el lujo en cada rincón. Este paraíso caribeño, con sus playas de arena blanca y aguas turquesas, ofrece una experiencia inigualable para aquellos que buscan el deleite en cada momento. Imagina despertar en una villa privada, rodeado de exuberante vegetación tropical, donde el canto de las aves y el suave murmullo del mar son la banda sonora de tus días. Aquí, el tiempo se detiene y cada instante se convierte en un regalo para los sentidos. Disfruta de una gastronomía de primer nivel, donde los sabores locales se fusionan con técnicas culinarias de vanguardia, creando platos que son verdaderas obras de arte. Desde cenas románticas a la luz de las velas hasta cócteles exquisitos en la playa, cada comida es una celebración de la vida. Explora la rica biodiversidad de la región, ya sea a través de un paseo en yate por la costa, una excursión privada a la selva o un relajante día de spa con tratamientos inspirados en la naturaleza. Puerto Viejo es un refugio para el alma, un lugar donde el lujo se encuentra con la serenidad. Ven y déjate seducir por el encanto de Puerto Viejo, donde cada experiencia es un lujo y cada recuerdo, un tesoro.